Oh, vaya, España perdió de nuevo, esta vez contra los turcos, y todo el país es un clamor. Lees los foros, los comentarios de las noticias de los medios digitales, y te encuentras de todo: que si el entrenador (y el que lo puso en el puesto) es un inútil, que si muchas bajas, que si los árbitros, que si mala selección, que si ¡¡Gasol pasa!!, que si...A este humilde escritor sólo se le ocurre un análisis medianamente válido de la situación. Y es que... ¡¡¡Semos España, coño!! Un país diferente, donde el paso del blanco al más oscuro todavía es cuestión de segundos, o de una o dos canastas, qué más da.
Claro está: todos estos meses atrás dando por hecho que el oro se venía a casa de calle, "es el europeo de las ausencias y nuestros chicos en cambio demuestran un gran compromiso viniendo una vez más y bla bla bla...", decían algunos. Ahí está el medio deportivo de más difusión nacional, también con probabilidad uno de los grandes ejemplos de irresponsabilidad como comunicador y generador de opinión de este país: "España ganó de 37, COMO DE COSTUMBRE", y burradas así decía en la previa.
La realidad para este opinador de pacotilla es que España jugó ante uno de los equipos con mejor pinta de este torneo, y perdió en un apretadísimo final. Probablemente, al final no sea para tanto, más que nada que por lo visto todas las selecciones se han dedicado a traer a jugadores que saben botar el baloncito y tirar a canasta, algo con lo que se ve no contábamos.
A este equipo le sigue faltando (eso es indudable) el puntito de chispa que lo hacía único hace no mucho. También eso que llaman automatismos, y probablemente bastante fluidez (demasiadas pérdidas de balón, demasiados rebotes cedidos); seguro que todo está ligado. La selección evidencia problemas y dudas que antes no tenía o camuflaba muy bien, sigue con todo peleando lo suyo y sigue teniendo un equipazo. Así que cuando juegas contra otros equipazos (digamos, Turquía o Eslovenia), pues te la puedes acabar comiendo o no.
En cambio por aquí, los que hace unas semanas estiraban la alfombrita camino al título, ahora están esperando el momento oportuno (que lo dirán las matemáticas) para escribir memeces tales como 'el final de una era' o tópicos de tan infame rasero.
Curiosamente, sí coincido en algo que he leído en varios sitios, después de estos partidos: el entrenador. Hay técnicos que se adaptan a un grupo y unos mecanismos de ese grupo, y hay técnicos a cuyos métodos el grupo se debe adaptar, sí o sí, aunque resulte antinatural. En el primer grupo, pese o no, estaba el amigo Pepu Hernández, un gestor de estrellas sin más mérito que poner los medios para que todas se sintieran cómodas. En el segundo grupo están Aíto (por mucho partidazo final contra EEUU en la Olimpiada, el tránsito hasta allí fue lamentable, con un equipo en descomposición); y ahora Scariolo. El rendimiento de jugadores como Navarro, Gasol (los dos) y Ricky, y la sola presencia de Garbajosa, Mumbrú o Cabezas... todo eso merecería una explicación, que lógicamente no se va a dar.
Quedan Polonia y Lituania. A los primeros se les debería ganar sin problemas, aunque vaya que si darán guerra. Los segundos van a llegar igual que nosotros, será un partido con cierto matiz ridículo: las dos mejores plantillas del campeonato desperdiciadas en una triste irregularidad.
Mi impresión en definitiva es tan simple como que aquí no sólo juega España, también hay otros equipos. Lo grotesco es que al parecer muchos ni siquiera habían caído en este detallito.
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